conoce las reglas del poker

Sobre el Omaha Poker

Omaha Poker es un juego divertido, de eso no hay duda. Pero muchos jugadores principiantes pierden de vista que el objetivo, siempre, es ganar. La realidad es que, en límites bajos, ganar en Omaha no es una tarea difícil, sobre todo teniendo en cuenta que hay muchos, muchos jugadores que juegan Omaha muy mal, particularmente aquellos habituados a jugar Hold’em.

En muchos sentidos, las matemáticas del Omaha son simples. Si jugamos sólo buenas manos, y nuestros rivales juegan todo tipo de manos, la ventaja siempre será nuestra. Y si tenemos un bankroll pequeño, veremos cómo rápidamente comienza a crecer. El Omaha de límites bajos requiere de un bankroll mucho más pequeño que el Hold’em del mismo límite, pero el promedio de ganancia por hora es más alto. Omaha es un juego de amplios márgenes de ventaja. El jugador que juega bien obtendrá grandes ganancias, ya que el juego es más barato (requiere de un bankroll menor), es más rentable (mayores ganancias/hora) y hay más jugadores mediocres. Pero no es fácil de jugar, si queremos hacerlo bien.

Uno de los conceptos que hay que entender acerca del Omaha es que, como obtenemos un mayor porcentaje de ganancia por nuestra mano final, nuestras manos deben ser mucho más “definidas” que en Hold’em. Esto es porque las probabilidades de ganar una mano (o perderla) son mucho más claras y precisas: un jugador con una determinada mano tiene una determinada cantidad de probabilidades, no una aproximada. El Omaha es más concreto: conocemos exactamente nuestros outs, hay más certezas que en Hold’em y menos lugar para el resultado al azar.

También es un juego de información, siempre que podamos sacar las conclusiones correctas (cosa que no muchos jugadores son capaces de hacer). Conociendo nuestras cartas, y las de nuestros rivales, la improvisación queda fuera de juego, o debería. Es matemática pura. Lo verdaderamente importante es Omaha es la probabilidad de ganar, sin importar quién lidera el juego en forma temporal. Debemos enfocarnos en qué cartas nos harán ganar, combinadas de qué manera. Y con la información que tenemos calcular las probabilidades.

Resumiendo: el Omaha es un juego de precisión, claridad e información concreta. Por supuesto, la suerte tiene su parte como en todo juego, pero como los márgenes son altos, si jugamos correctamente aún podemos ganar aunque la suerte no nos acompañe.


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