En el poker hay, en forma permanente, probabilidades y cifras que deberíamos calcular y considerar antes de tomar una decisión. Hay estadísticas que quizás conozcamos: la probabilidad de que un par se transforme en un set en el flop, o de conseguir una escalera real, o de obtener par de Ases como mano inicial.
La realidad es que la mayoría de los jugadores no hace demasiados cálculos en medio de una partida. Los cálculos podemos hacerlos, por ejemplo, entre dos manos, para corroborar si hemos tomado la decisión correcta. Pero en medio del juego, nuestra mente está concentrada en cálculos simples, y no en resolver probabilidades complejas. Interpretamos las señales que recibimos y actuamos en consecuencia, muchas veces casi en forma intuitiva. Aunque los buenos jugadores son capaces de llevar esto al plano consciente.
Hay un principio matemático básico conocido como probabilidad inversa. Veamos cómo funciona en el poker. Si un jugador sube en el flop, ¿esto indica que tiene una mano fuerte o una mano débil? Para saber la respuesta, veámoslo desde otro punto de vista: ¿qué probabilidad hay de que suba con una mano fuerte y qué probabilidad de que lo haga con una mano débil? No necesitamos cifras concretas, sólo una visión general: gran probabilidad o poca probabilidad. Si hay una alta probabilidad de que suba con una mano fuerte, entonces debe tener una mano fuerte. Por supuesto que éste no es un indicador definitivo, pero sí es una guía para nuestras decisiones.
La captación de señales, como el lenguaje corporal, también nos ayuda a componer esa idea que se va formando en nuestra cabeza sobre un rival. Habrá señales claras y otras que descartaremos porque no nos sirven, realmente, para sacar conclusiones válidas.
La otra parte de este razonamiento es la visión de la situación que teníamos antes de nuestras observaciones. Esto se denomina probabilidad previa, y es un parámetro que iremos ajustando según nuestras observaciones. Dependiendo de la conducta de nuestros rivales, nos habremos construido una imagen de su fortaleza o debilidad. La observación corroborará ( o no) esa imagen.
Muchas veces, la probabilidad previa la construimos basándonos en las probabilidades según las cartas. En vista de las apuestas que haga nuestro rival y las cartas que hay en el flop, podemos hacernos una idea de sus cartas de mano y de cómo actuará en las siguientes calles, más allá de lo que puedan decir las probabilidades matemáticas puras.
Entonces, nada de todo esto tiene que ver con los números. No se trata de números sino de observación y deducción, de mover lo que captamos en forma intuitiva al plano consciente y usarlo en nuestro beneficio.




