Para comenzar a jugar al poker, aunque no necesitamos estrategias muy elaboradas, sí es necesario seguir algunos consejos básicos para que nuestra experiencia resulte satisfactoria y no frustrante.
Uno de los consejos tiene que ver con nuestro stack. Debemos tener en cuenta que nuestro stack debe ser de por lo menos 20 ó 30 ciegas grandes, para poder soportar largas malas rachas y no tener que retirarnos de la mesa en pocas manos.
Evitaremos apostar el mínimo de la mesa, y procuraremos que nuestras apuestas estén siempre un 20 o 30% sobre la apuesta mínima.
Si tenemos una mano decididamente mala, es mejor retirarnos que empeñarnos en tratar de mejorarla. Del mismo modo, si nos enfrentamos a jugadores con mucha experiencia, es absurdo esperar que la suerte nos ayude a vencer. Tengamos en cuenta que las probabilidades de conseguir un par de Ases, por ejemplo, son de 1 en 48 manos, de conseguir escalera 1 en 250, de hacer color 1 en 510, de armar poker, 1 en 4.200.
Si tenemos una excelente mano, evitemos asustar a nuestro oponentes con apuestas agresivas, ya que lo que buscamos en que sigan en el juego y ganar la mayor cantidad de dinero posible.
Una mano alta es, como mínimo, un par alto, o 4 cartas en caso de proyecto de escalera. Cualquier otra mano, en caso de ser principiantes, es mediocre. Un par mediano o 2 pares pueden llegar a convertirse en una buena mano, pero no deberíamos esperar más allá del flop.
El farol y el semifarol son buenas estrategias sólo en algunos casos y si tenemos experiencia en el juego. De otro modo pueden pasarnos 2 cosas: o somos rápidamente descubiertos, o no tenemos cómo sostenerlos y acabamos perdiendo una suma mayor a la necesaria.




