Los torneos heads-up son cada vez más populares en las salas de poker online. Son una gran prueba para las habilidades de un jugador y quienes saben cómo jugar esta modalidad suelen ganar grandes sumas. Por supuesto, como otras modalidades, el heads-up también tiene su estrategia particular.
Lo primero que debemos verificar es la estructura del torneo y cuantas ciegas grandes pagaremos. De eso dependerá que podamos jugar un juego sólido cuando avance el torneo o debamos variar nuestras estrategias. También debemos averiguar con antelación cuál es la duración de cada etapa. Al comenzar cada una de ellas, según la cantidad de fichas que todavía tengamos decidiremos nuestro estilo de juego.
Es importante reconocer el estilo de juego de nuestro oponente. Y tratar de reconocer cualquier patrón de apuestas posible. Si nuestro rival es súper agresivo y podemos hacerlo apostar, mejor para nosotros. Si tiene un estilo conservador, trataremos de robar las ciegas cada vez que podamos. En este tipo de torneos encontraremos muchos jugadores con un estilo muy agresivo y que nos pondrán a prueba en forma permanente. Por eso debemos tratar de “atraparlo” todas las veces que podamos. Si tenemos una mano muy fuerte, necesitamos hacer que ponga dinero en el bote.
Un factor a tener en cuenta en heads-up es que necesitamos ser algo flexibles en lo que respecta a nuestra mano inicial. El valor de nuestra mano dependerá del estilo de juego de nuestro rival. Si es un jugador pasivo, podemos tomar la iniciativa con cualquier par, con un As, con dos cartas altas, con cualquier par de conectores. El único secreto reside en saber cuándo deshacernos de nuestra mano si nuestro ataque es respondido y no conseguimos nada en el flop.
Si existe la posibilidad de que nuestro rival complete un proyecto en el flop, haremos lo posible para que no le salga barato llegar hasta allí.
Y, por último: aunque tengamos una notoria cantidad de fichas más que nuestro rival, si él hace all-in, no es acertado responder con manos muy débiles, con la esperanza de dejarlo fuera de juego. Corremos el riesgo de perder parte importante de nuestro stack a cambio de nada.




