La elección correcta de la mesa en que jugaremos poker va a incidir tanto en el resultado que obtengamos como nuestro juego. Por eso no debe hacerse a la ligera y debemos tener e cuenta distintos factores a la hora de elegir una mesa de poker.
En el caso del poker en vivo, la observación directa nos facilita las cosas: podemos ver el comportamiento de los jugadores, reconocer su experiencia en el juego, determinar si prestan atención a lo que sucede en la mesa o están distraídos por lo que sucede alrededor de la mesa. Todos los detalles nos permiten armar un cuadro de situación y saber si es una buena mesa para nosotros o nos veremos en dificultades.
Cuando jugamos poker online, no tenemos esa ayuda visual, lo cual es una desventaja. Pero tenemos la ventaja adicional de que hay tantas mesas para elegir, muchas más que e un casino, que seguramente encontraremos más de una que sea ideal para nosotros.
Lo primero que verificaremos es que el nivel de juego y los límites de la mesa sean adecuados para nosotros. Luego podemos fijarnos cuál es el promedio del bote (pot average), información que encontrarnos disponible en la pantalla. Es un error frecuente elegir la mesa que tenga un promedio elevado, con la esperanza de ganar más dinero. En realidad, en estas mesas nos será más difícil ganar, ya que todos los jugadores tratarán de sostener su mano hasta las últimas consecuencias y sólo ganaremos si tenemos una excelente mano.
Las mejores mesas son las que tienen un bote promedio de entre 8 y 12 veces la ciega grande. Seguramente en estas mesas encontraremos jugadores menos agresivos, y podremos incluso permitirnos algún farol o semi-farol.
Establecer rápidamente el perfil de nuestros oponentes siempre es necesario, en cualquier mesa que juguemos, ya que nos permitirá definir nuestra estrategia. Y evitaremos ser predecibles. En cuanto notemos que nuestro juego ha sido descubierto, lo mejor es cambiar de mesa: como dijimos, hay muchas para elegir y siempre podemos comenzar de nuevo.




