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Cómo apostar en el Texas Hold'em No limit (sin límite)

En el Texas Hold'em No Limit las apuestas son tan importantes o más que las cartas, y quizás sean el aspecto más difícil de controlar cuando somos principiantes.

Si somos recién llegados al mundo del poker, es probable que una de nuestras mayores frustraciones sea que perdemos con manos con las que nos sentíamos muy seguros de ganar, o que seguimos apostando a pesar de que sabemos que estamos en muy mala posición y que probablemente perderemos. Aunque no siempre se puedan evitar estas situaciones, una buena estrategia a la hora de planificar nuestras apuestas nos dará confianza y aumentará nuestras ganancias.

 

A continuación daremos algunos consejos sobre como optimizar nuestras apuestas antes de ver el flop:

a) Si tenemos parejas altas: si hemos tenido la suerte de que nos hayan repartido ases o alguna pareja alta, nuestra mano debe tenerse en cuenta, así que no queremos los demás puedan mejorar la suya y superarnos. En este caso cobra especial importancia el pre-flop: subir antes del flop sirve para echar de la mano a varios jugadores, para así enfrentarnos sólo a uno o dos cuando sea el flop. De esta forma reducimos las posibilidades de toparnos con colores, escaleras, dobles parejas imprevistas y este tipo de manos inesperadas.

El importe que subamos en el pre-flop varía según el juego y sus condiciones. Aunque queremos eliminar jugadores, no queremos asustar a todos (si todos se van, sólo ganaremos las ciegas, porque no habrá más apuestas en el bote). Una estrategia puede ser calcular un múltiplo de la ciega grande para decidir una subida en el pre-flop. Se trata de multiplicar la ciega grande por un número entre 2 y 4: por ejemplo, en una partida donde la ciega grande sea de 30, la subida sería entre 60 y 120. Como en todo, no es bueno apostar siempre por un múltiplo, porque esto haría que se pudieran predecir fácilmente nuestros movimientos. Cuantos más jugadores hayan visto la apuesta inicial antes de que nosotros subamos, mayor cantidad de fichas deberemos subir.

b) Si tenemos una mano especulativa que queremos jugar: si contamos con cartas que pueden llegar a convertirse en una mano fuerte (parejas bajas, cartas conectadas...), en realidad no nos interesa apostar mucho, sólo queremos ver el  flop con una inversión mínima, para saber si nuestra mano puede mejorar o no. Lo mejor es igualar la apuesta ciega.

c) Si tenemos manos mediocres (todas las demás): no veremos nunca la apuesta inicial.

Estas apuestas pueden ser más complicadas de lo que parecen. Vamos a analizar tres situaciones posibles que pueden ocurrir cuando queremos jugar la mano, incluso cuando ya hemos visto el flop:

1- La posibilidad de resubir: resubir una apuesta es un indicio de que se está iniciando una lucha entre dos buenas manos. ¿Cuándo es el mejor momento para subir de nuevo la apuesta de nuestro contrincante?

Supongamos que somos el dealer o repartidor (por lo tanto tienes una ventajosa última posición para hablar) y que ningún otro jugador ha subido antes del flop. Vemos que todos pasan a nuestro alrededor, tenemos una pareja alta, y en el flop hay un 6 diamantes, 10 tréboles y 2 corazones. Entonces hacemos una apuesta fuerte, pensando que el resto se retirará ante nuestra fuerza, pero de repente la ciega grande dobla nuestra apuesta. ¿Qué quiere decir esto?

Esta resubida puede tener muchos significados, lo que tenemos que hacer es valorar todas las posibilidades.

¿Es un farol?

Si creemos que es un farol lo mejor que podemos hacer es igualar su apuesta (siempre que tengamos una buena mano). Si en la ronda siguiente pasa, quiere decir que una apuesta parecida o algo más alta hará que nuestro contrincante se retire. Si no pasa, tenemos que permanecer en alerta.

¿Nos intenta atrapar?

Un buen jugador sabe que una subida aviva los nervios de los demás, y provoca quizás una apuesta excesivamente alta del resto. En el ejemplo que estamos viendo, con una pareja alta, tendríamos que evitar la tentación de resubir o igualar una apuesta muy grande, puesto que es posible sea eso precisamente lo que está esperando para “cazarnos”. En este momento es muy importante nuestra percepción del jugador: si juega demasiadas manos, lo mejor es continuar, precavidamente (igualar la subida y apostar de nuevo si vemos que en su turno pasa). Si en vez de eso, es un jugador firme y apuesta fuerte, debemos andar con mucho ojo.

¿Cree que tenemos una mano no del todo completa?

Cuando hay una posible mano que se puede completar sobre la mesa, tenemos que tener en cuenta esta circunstancia. El consejo es igualar la subida y repensar la situación una vez haya salido el flop.

¿Nos considera débiles?

Si nos hemos tirado muchas veces cuando hay apuestas muy altas, quizás nuestro adversario quiere ahora explotar esta debilidad. Igualaremos la subida y apostaremos tras el flop lo mismo que en nuestra apuesta primera o lo mismo que la subida


2- Apuestas cortas o que no son suficientes

Apostar muy poco es tan malo como apostar demasiado. Si hacemos apuestas insuficientes, nos volveremos vulnerables a las manos potencialmente buenas y a los jugadores de tipo agresivo, que nos “calarán” de lejos. La mejor manera de no quedarnos cortos apostando es conociendo las probabilidades de las manos y del bote.

3- Apuestas demasiado altas

Las apuestas demasiado grandes son habituales en los jugadores poco experimentados, y por lo tanto más débiles. Pongamos un caso práctico: somos un jugador con poca experiencia que ha conseguido en el flop un color, un trío u otra mano importante. Los demás jugadores nos han estado mareando antes, y ahora queremos ser nosotros los triunfadores: apostamos de golpe todas nuestras fichas, para dejar claro lo fuerte que es nuestra mano.

Nos puede pasar entonces una de estas tres situaciones:

  1. Los demás abandonan y nos llevamos un bote que podría haber sido mucho más grande, ya que hemos hecho que nadie más siga apostando e incrementándolo.
  2. Igualan nuestra apuesta con una mano mucho mejor, y salimos trasquilados.
  3. Un inconsciente que lleva una mano mala iguala nuestra apuesta y nos llevamos todas sus fichas.

Pensar que los demás en la mesa no saben lo que hacen y son unos inconscientes es poco realista. Por este motivo los jugadores buenos no apuestan todo (all in) nunca: tienen presente los montones de fichas alrededor suyo, cuánto lleva el bote... y calculan muy bien sus apuestas para hacer presión pero sin asustar a los competidores. Si somos novatos, haremos una cuenta muy simple: apostar más de la mitad del bote es una fuerte apuesta, y apostar igualando el bote es una apuesta muy fuerte.

Una vez hemos visto el flop, podemos tratar tres estrategias muy interesantes de apuestas que nos pueden servir para ganar muchas fichas:

1)    El Jugar débil (slowplay)
2)    El Pasar en falso (check-raise)
3)    El farol

 

 

 

 


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